3r domingo de Cuaresma.
EXPERIENCIA.
Mira el vídeo las veces que necesites hasta que
toque tu corazón: https://www.youtube.com/watch?v=rZyG6PR-vhE Testimonios de vida.
Intenta completar estas frases:
Dicen que cuando nos
hacemos mayores la memoria se va _______.
Nos movemos______.
Dicen que nos hacemos
viejos, pero viejos se hacen ____, nosotros ____ y somos mayores porque _______.
Necesitamos cada vez
_______, hablo también de las cosas______.
No necesitamos grandes
lujos, sino ________.
No necesitamos
teléfonos móviles, preferimos ________.
Dicen que las personas
mayores ya no tenemos ________
Se aprende____ y en el
momento en que dejas de aprender comienzas_______.
A nosotros no nos
interesan los grandes cambios, sino _______, porque son los que se hacen ________
y _______.
Si en este momento
fuera joven no se_________.
Antes la gente paseaba
por las calles y hoy parece que _____.
Dicen que cuando te vas
solo te llevas _______
Que la vida no sea_______,
sino de _________.
El día que no recuerde
quien soy yo, solo desear que ______, y si pude hacer____ habrá________.
Dicen que cuando nos
hacemos mayores, _________.
-¿Qué te parece? ¿Estás de acuerdo? ¿En qué sí y en
qué no?
-A los jóvenes y adultos nos da miedo envejecer, porque
es perder lo que consideramos necesario, sin embargo, lo aparentemente
necesario (la salud, el dinero, el trabajo, el coche, el móvil,…) son medios no
fines. No significa despreciar la salud, el trabajo, pero sí situarlo en su
lugar y los objetos relativizarlo. La pandemia nos ha enseñado que realmente las
personas son más importantes que los objetos.
-Piensa en lo que tienes y realiza una escala de
valores, es decir, ordénalos de lo más importante a lo menos.
REFLEXIÓN.
Busca la cita en tu Biblia (Juan 2, 13-25), como quien va a iniciar
un viaje, porque lo es, por los caminos de Jesús.
Párate un momento, realiza la señal de la cruz,
pídele al Padre que te envíe el Espíritu Santo para que puedas descubrir lo que
Jesús espera de ti con la lectura del texto.
Lee el texto:
X Lectura del santo evangelio según
san Juan 2, 13-25.
Se acercaba la Pascua de los
judíos y Jesús subió a Jerusalén. Y encontró en el templo a los vendedores de
bueyes, ovejas y palomas, y a los cambistas sentados; y, haciendo una zote de
cordeles, los echó a todos del templo, ovejas y bueyes; y a los cambistas les
esparció las monedas y les volcó las mesas; y a los que vendían palomas les
dijo:
-Quitad esto de aquí: no convirtáis
en un mercado la casa de mi Padre.
Sus discípulos se acordaron de
lo que está escrito: “El celo de tu casa me devora”. Entonces intervinieron los
judíos y le preguntaron:
-¿Qué signos nos muestras para
obrar así?
Jesús contestó:
-Destruid este templo, y en
tres días lo levantaré.
Los judíos replicaron:
-Cuarenta y seis años ha costado
construir este templo, ¿y tú lo vas a levantar en tres días?
Pero él hablaba del templo de
su cuerpo. Y cuando resucitó de entre los muertos, los discípulos se acordaron
de que lo había dicho, y creyeron a la Escritura y a la palabra que había dicho
Jesús. Mientras estaba en Jerusalén por las fiestas de Pascua, muchos creyeron
en su nombre, viendo los signos que hacía; pero Jesús no se confiaba a ellos,
porque los conocía a todos y no necesitaba el testimonio de nadie sobre un hombre,
porque él sabía lo que hay dentro de cada hombre.
-Al final del vídeo se anota la siguiente
frase: “Los años, la experiencia y la vida nos hacen descubrir lo verdaderamente
importante”: ¿Qué es lo realmente importante en los años que tienes de vida?
-¿Por qué eres feliz en los campamentos y
convivencias? Te faltan muchas cosas que tienes en tu casa, y sin embargo,
deseas que pase la pandemia para volver a dormir en la tienda de campaña. ¿Qué es
lo más importante en un campamento?
-“No conviertan la casa de mi Padre en un
mercado”, es la cita del evangelio de este domingo. La “casa de mi Padre” es
Jesús, el templo que será destruido por sus interlocutores en la pasión y
muerte y él levantará en tres días. Pero por extensión son las iglesias y
lugares sagrados y lo somos cada uno de nosotros, “templo del Espíritu Santo”
(1 Corintios 6, 19): ¿cuáles son las mesas de cambistas que anidan en mi
corazón?, ¿cuáles son mis apegos?
-Jesús se sirvió de un flagelo, látigo, y de
sus manos para echar de allí a los mercaderes. Este látigo es la cruz, las
manos son el Antiguo Testamento y el Nuevo Testamento, las dos tablas de la
Ley, los Diez Mandamientos, el nuevo Mandamiento de amar a Dios sobre todas las
cosas y al prójimo como a ti mismo: recuerda los mandamientos, revisa tu vida, no
tanto lo que haces, sino el porque lo haces.
-Imagina la escena, imaginándote que eres
los cambistas, atrapado por las actitudes, emociones, objetos, … que te impiden
convertir tu persona en casa de oración, es decir, espacio donde los demás y tú
podáis encontraros con la bondad y compasión de Dios.
-Imagina que Jesús entra en tu corazón,
pídele que te ayude a echar todo lo que es egoísmo, deseo de tener y poseer.
-Y ahora piensa, ¿quién tienen más tus
abuelos o tú?
A continuación puedes ayudarte con los anexos 1 y
2.
COMPROMISO.
Piensa
en uno de estos u otros propósitos: renunciar a una parte del tiempo para hacer
una visita a mis mayores y para rezar, al uso de palabras malsonantes, a
pequeños caprichos para entregar el dinero que me he ahorrado a Cáritas, a mis
padres para los gastos de la casa, a un regalo,…
CELEBRACIÓN.
Mira
y escucha esta música: https://www.youtube.com/watch?v=mKRLw2zkc8s
u otra del canto “Nada te turbe” de Taizé.

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