VI Domingo Tiempo Ordinario. 14 febrero 2021.
ORACIÓN PARA EL CENTRE JUNIORS MONTAVERNER-SANT JERONI ALFARRASÍ. JUNIORS M.D. DOMINGO V TIEMPO ORDINARIO.
EXPERIENCIA.
Entra en https://www.youtube.com/watch?v=jxeisaZKc94
¿Blanco o negro?
Visualízalo otra vez, si tienes una libreta y un
boli apunta algunas de las frases.
¿Hay alguna diferencia entre la sociedad judía de
tiempos de Jesús y la sociedad de nuestro tiempo? ¿En qué si?, ¿en qué no?
¿Cuáles son las diferencias que encuentras en el pueblo/barrio,
instituto/lugar de trabajo, amigos, compañeros, redes sociales? ¿Cuáles son mis
prejuicios?
¿Y para ti? ¿Cuáles son las excusas que damos para
no aceptar a quienes las leyes y la sociedad rechaza? ¿Las compartimos?
REFLEXIÓN.
Busca la Biblia, localízala, acércate como quien va
al encuentro de una persona que admira, tómala en tus brazos, no es un libro
cualquiera, es la Palabra de Dios, viva y capaz de cambiar tu vida, busca el evangelio,
el capítulo, los versículos.
X Lectura del santo evangelio según
san Marcos 1, 40-45.
En aquel tiempo se le acercó a Jesús un leproso,
suplicándole de rodillas:
-Si quieres, puedes limpiarme.
Compadecido, extendió la mano y lo tocó
diciendo:
-Quiero, queda limpio.
La lepra se le quitó inmediatamente y quedó
limpio. Él lo despidió, encargándole severamente:
-No se lo digas a nadie; pera para que
conste, ve a presentarte al sacerdote y ofrece por tu purificación lo que mandó
Moisés, para que les sirva de testimonio.
Pero cuando se fue, empezó a pregonar bien
alto y a divulgar el hecho, de modo que Jesús ya no podía entrar abiertamente
en ningún pueblo; se quedaba fuera, en lugares solitarios; y aun así acudían a
él de todas partes.
Párate un momento, realiza la señal de la cruz,
pídele al Padre que te envíe el Espíritu Santo para que puedas descubrir en la
narración sobre Jesús su voluntad.
Lee el texto: ¿qué dice?, ¿qué te dice? y ¿qué le
dices?
Relaciónalo con el vídeo: según este ¿quiénes son
hoy los leprosos? ¿cómo actúa Jesús? ¿se deja llevar por los prejuicios?
Piensa en tus pecados, ¿de qué te avergüenzas? ¿qué
es lo que tratas de esconder ante los demás porque rompería la imagen que ellos
tienen de ti?
REFLEXIONAMOS CON EL
CATECISMO JESUS ES EL SEÑOR.
Tema 36. Jesús nos trae el perdón de Dios Padre.
Síntesis
del tema.
Jesús salía al encuentro de los pecadores y acogía siempre a los que se
arrepentían.
Jesús
perdona a los que han pecado y se han alejado de Él porque es misericordioso
como su Padre Dios.
Hoy,
Jesús continúa ofreciéndonos el perdón en el sacramento de la Reconciliación o
Penitencia.
Tema.
Jesús
siempre se compadeció de los que sufrían y perdonó a muchos pecadores. A todos
les anunciaba esta Buena Noticia: “No necesitan médico los sanos sino los
enfermos. No he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores” (Marcos
2, 17).
Para
anunciar a todos que Dios Padre siempre está dispuesto a ofrecernos su perdón y
su misericordia, Jesús contó una parábola. Un padre esperaba que su hijo, que
se había alejado de él y había malgastado su herencia, volviera a su lado. Un
día el hijo, arrepentido, decidió regresar a su casa.
Y
así dice la parábola: “Cuando todavía estaba lejos, su padre lo vio y se
conmovió y, echando a correr, se le echó al cuello y se puso a besarlo. Su hijo
le dijo: Padre, he pecado contra el Cielo y contra ti, ya no merezco llamarme
hijo tuyo. Pero el padre dijo a sus criados: vestidlo; ponedle un anillo en la
mano y sandalias en los pies; traed el ternero cebado y matadlo; celebremos un
banquete porque este hijo mío estaba perdido y lo hemos encontrado” (Lucas
15, 11-32).
También
Zaqueo, que se arrepiente de ser injusto con los demás, recibe el perdón:
“Hoy ha sido la Salvación de
esta casa.
He venido a buscar y a salvar lo que estaba perdido” (Lucas 19,9-10)
Frase
de síntesis final.
Dios, nuestro Padre, no se
cansa nunca de perdonarnos porque nos conoce y nos ama.
Preguntas:
-¿Cómo actuaba Jesús con los pecadores?
-¿Cómo
nos ofrece hoy Jesús su perdón?
-¿De
qué trata la parábola del Padre misericordioso?
-¿Qué
le dijo Jesús a Zaqueo?
-¿Se
cansa el Padre de perdonarnos?
EN CLAVE JUNIORS:
Cada uno de nosotros conocemos nuestras
propias miserias, la realidad de no ser el educador Juniors que quisiéramos ser,
el cristiano tal como a Dios le gustaría. Él lo sabe por eso nos ofrece a
través de la Iglesia los sacramentos, estos “son una realidad familiar para los cristianos. Fuimos bautizados nada
más nacer, después crecimos y celebramos nuestra primera comunión; de jóvenes
recibimos la confirmación. Muchas veces hemos tenido la ocasión de reconocernos
pecadores y de recibir el perdón de Dios” (Rasgos de Identidad, pg. 29). Estos
se viven en el seno de la comunidad, porque nuestra fe no es un “yo-con-Dios”
sino un “nosotros-con-Dios”. Y para ayudarnos la Iglesia a través del obispo
diocesano envía a los sacerdotes. Si nos fijamos no hay ningún trozo de tierra
en la diócesis, ningún pueblo o barrio, por pequeño que sea, que no tenga un
párroco, un sacerdote a quien se le encomienda un sacerdote mediante la parroquia,
donde todos los que viven en su demarcación tienen derecho al servicio del
párroco y los sacerdotes a ella enviados. En los juniors esta función la
realiza el párroco, uno de los sacerdotes de la parroquia o “quien la Autoridad
eclesiástica designe” (Estatutos, art. 15, 1). Al consiliario le corresponde
nutrir “la vida espiritual de cada uno de los
miembros, mediante la celebración de los sacramentos, especialmente a través de
la Eucaristía y de la celebración de la Penitencia” (Plan Diocesano de
Formación, pg. 7), siendo los sacerdotes “quienes administran el sacramento de la
reconciliación, vital para recibir la gracia que restaura y fortalece nuestra relación
con Dios” (Manual de Espiritualidad Juniors, pg.54).
Por
otra parte el perdón y el sacramento de la Reconciliación se trata en Identidad
I y II, Estilo de Vida I, II y III y la
primera fase de Compromiso (Plan Diocesano de Formación, pg. 15, 19, 20, 21, 22
y 24).
COMPROMISO.
Nuestra
Ley Juniors “Amamos a todos los hombres como Jesús nos ama” es “toda una ley de
vida porque nos sugiere toda una forma de entender nuestras relaciones con los que
nos rodean” (Rasgos de Identidad, pg. 53I). Proponte eliminar alguno de tus
prejuicios hacia los compañeros de clase o trabajo.
CELEBRACIÓN.
Vivir el perdón es un signo de los cristianos.
Jesús nos invita a orar diciendo:
Padre, perdona nuestras ofensas como también nosotros
perdonamos a los que nos ofenden.
Nosotros decimos: ¡Señor, ten misericordia de nosotros,
porque hemos pecado contra Ti!
¡Muéstranos tu misericordia y danos tu Salvación!
No
te quedes con la oración. El próximo miércoles comienza la cuaresma. Busca a tu
consiliario y aprovecha para pedirle que te regale el sacramento de la
Reconciliación. Así podrás experimentar el abrazo de Jesús.

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